Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

MI JUBILACIÓN RESPONDE

Estás en:

  1. Inicio
  2. Blog
  3. Artículo

Las reglas de prescripción y caducidad en las prestaciones de la Seguridad Social

El derecho al reconocimiento a las prestaciones de la Seguridad Social se puede extinguir por prescripción y la caducidad. Explicamos las diferencias entre ellas y sus repercusiones.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Compartir

Imprimir
Las reglas de prescripción y caducidad en las prestaciones de la Seguridad Social

5 de un máximo de 5 estrellas

  • 5 100%
  • 4 0%
  • 3 0%
  • 2 0%
  • 1 0%

2 votos

2781 visualizaciones

1. La prescripción al reconocimiento de las prestaciones de Seguridad Social

La Ley General de la Seguridad Social establece que el derecho al reconocimiento de las prestaciones prescribe a los cinco años.

No obstante, de esta regla se exceptúa la pensión de jubilación, viudedad, orfandad y en favor de familiares. El reconocimiento de estas prestaciones no prescribe. No obstante, se ha de tener presente que, según la Ley, los efectos económicos de estas prestaciones se retrotraerán a los tres meses anteriores a la fecha de solicitud de la pensión.

El plazo de prescripción

El plazo de prescripción se cuenta desde el día siguiente a aquel en tiene lugar el hecho causante de la prestación de que se trate, sin perjuicio de las excepciones que se puedan prever en la Ley General de la Seguridad Social, y de que los efectos de tal reconocimiento se produzcan a partir de los tres meses anteriores a la fecha en que se presente la solicitud de la prestación correspondiente.

La retroactividad de los efectos económicos de la prestación con ocasión de una solicitud de revisión

Por otra parte, la Ley dispone que si el contenido económico de la prestación ya reconocida resulta afectado como consecuencia de una solicitud de revisión de la misma, los efectos económicos de la nueva cuantía se retrotraerán, como máximo, a los tres meses anteriores a la fecha de presentación de la solicitud de revisión.

Esta regla no opera en los supuestos de rectificación de errores materiales, de hecho o aritmético ni cuando de la revisión derive la obligación de reintegro de prestaciones indebidas.

La interrupción de la prescripción

La prescripción se interrumpe por las causas establecidas en el Código Civil: actuación ante los Tribunales, reclamación extrajudicial del acreedor, y por cualquier acto de reconocimiento de la deuda por el deudor.

Además, la Ley General de la Seguridad Social dispone que la prescripción se interrumpe por la reclamación ante la Administración de la Seguridad Social o el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, así como en virtud de expediente que tramite la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

La suspensión de la prescripción

En el caso de que se entable acción judicial contra un presunto culpable, criminal o civilmente, la prescripción queda en suspenso mientras aquella se tramita, volviendo a contarse el plazo desde la fecha en que se notifique el auto de sobreseimiento o desde que la sentencia adquiera firmeza.

2. La caducidad de las prestaciones de Seguridad Social

La Ley General de la Seguridad Social establece que el derecho a percibir prestaciones a tanto alzado y por una sola vez caduca al año, a contar desde el día siguiente al de haber sido notificada en forma al interesado su reconocimiento.

Cuando se trate de prestaciones periódicas, el derecho al percibo de cada mensualidad caduca al año de su respectivo vencimiento.

3. A modo de conclusión: la diferenciación entre la prescripción y la caducidad

En la prescripción el interesado pierde el derecho a la prestación, mientras que en el caso de caducidad se extingue el derecho al percibo de la pensión.

En este punto, el Tribunal Supremo ha señalado que la diferencia está clara y hay que interrogarse sobre la finalidad perseguida en cada una de las normas, que, a su vez, han de relacionarse con la finalidad de protección social, que es propia de nuestro sistema de Seguridad Social.

De esta manera, apunta el Tribunal que es obvio que para la Seguridad Social no tiene la misma importancia la pérdida de un pago que la pérdida de un derecho, y no la tiene, porque mientras que la pérdida de un derecho compromete de forma irreparable la finalidad última del sistema, que es la protección de una situación de necesidad, en la pérdida de un pago esta finalidad no está comprometida, pues subsiste el derecho a las mensualidades no caducadas.

Valoración del artículo

5 de un máximo de 5 estrellas

  • 5 100%
  • 4 0%
  • 3 0%
  • 2 0%
  • 1 0%

2 votos

2781 visualizaciones

Suscripción al boletín

Si te ha gustado este artículo, suscríbete a la Newsletter

Recogemos tus datos de carácter personal (Nombre/E-mail) con la finalidad de suscribirse al servicio de Newsletter, donde serás informado de las novedades o noticias de interés sobre las actividades que realizamos. Dichos datos serán incorporados a un fichero del que es responsable BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA, S.A. (en adelante “BBVA”)

Conservaremos tus datos personales durante el tiempo de vigencia del servicio, o hasta que nos solicites la baja del mismo.

Quiero suscribirme a la newsletter

Deja tu comentario

Utiliza el siguiente formulario para darnos tu opinión. La dirección de correo electrónico es necesaria para poder ponernos en contacto contigo, en ningún momento se publicará en este sitio web.

Recogemos tus datos de carácter personal (Nombre/E-mail) con la finalidad de hacer uso del servicio de Comentarios, dejándonos tu opinión personal. Dichos datos serán incorporados a un fichero del que es responsable BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA, S.A. (en adelante “BBVA”)

Conservaremos tus datos personales durante el tiempo de vigencia del servicio, o hasta que nos solicites la baja del mismo.

Comentarios

Cargando...

No hay comentarios aún

07 de enero de 2019

Accede a nuestros simuladores